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Lunes, 09 Julio 2018 13:58

Presentimiento de una guerra comercial

Autor  Vladimir Petrovski, doctor en ciencias políticas, miembro principal de la Academia de Ciencias Militares, colaborador científico principal del Instituto del Oriente Extremo de la ACR

El estado de hoy de las relaciones económicas y comerciales estadounidense-chinas, a diferencia de la obra maestra de S.Dalí  (”Presentimiento de la guerra civil”) y la canción  homónima de Yuri Shevchúk, no infunde la misma sensación de alarmismo ni futuro próximo. Aunque, ciertamente, no faltan tampoco motivos para inquietud por el futuro de comercio mundial.

El viernes pasado la Casa Blanca anunció, que EEUU introduciría aranceles aduaneros  por valor de 25% a las mercancías importadas de China por la suma de 50 millardos de dólares. Pueden tocar tales esferas, como la industria aeroespacial, tecnologías de información y comunicaciones, robótica, maquinaria industrial, nuevos materiales y construcción de automóbiles.

Pekín contestó de manera equivalente, al etsablecer aranceles de 25% a mercancíes estadounideses por la misma suma. En la lista hay 659 mercancías, a 545 de las cuales el arancel elevado va a ser introducido desde el 6 de julio, y para el resto la fecha de su introdución no está aún determinada. Los aranceles elevados los van a imponer a productos agrarios e del mar, automóbiles, maquinaria médica y mercancías de industria química.

En respuesta Donald Trump encargó preparar una lista de mercancías chinas por suma de 200 millardos de dólares para la introducción posible de aranceles adicionales de 10% , a ellas , si en lo sucesivo China sigue elevando aranceles a  la produción estadounidense.

La parte china ha considerado los aranceles a mercancías chinas, introducidas por EEUU, como chantaje. “La parte americana ha comenzado una guerra comercial, ha violado las reglas del mercado, lo que contradice a las tendencias actuales del desarrollo mundial, lesiona los intereses de empresas y pueblos de la RPCh y EEUU, lo mismo que de todo el mundo. La repuesta de la parte china va a ser encaminada a la defensa de los interses nacionales y los del comercio mundial”, - se decía en la declaración del Ministerio de Comercio de la RPCh.

El dispute entre EEUU y la RPCh sobre problemas de economía y comercio tiene una larga historia. Sin embargo, precisamente ahora se ha hecho claro, que la política proteccionista de Donald Trump ostensiblemente contrasta con la posición consecutiva de China en defensa del libre comercio, basado en principios de la OMC. La tesis sobre la defensa del libre comercio, presentada por Xi Jinping    en el Foro de Boao en abril de 2018, fué formulada aún en el XIX congreso del PCCh y hecha pública en el último foro en Davos.

De aquí –exposiciones conciliadoras en declaraciones de representantes chinos de que China no aspira a fijar el balance comercial sobrante, está dispuesta, a propósito de estimular el consumo interior, a aumentar importaciones, mejorar condiciones para inversiones, lo mismo que el acceso a mercados de finanzas y seguros.

La visita de la delegación, encabezada por el vice-presidente del Consejo de Estado de la RPCh Lyu Khe, a EEUU y la visita seguida del Secretario de Finanzas de los Estados Unidos Steven Mnuchin a China en mayo  de 2018 culminó con la firma del comunicado conjunto referente a consultas económicas y comerciales. La RPCh y Estados Unidos acordaron en tomar medidas para reducir el déficit comercial estadounidense. Se suponía que, de un lado, a costa de mercancías y servicios estadounidenses se iban a cubrir las necesidades de consumo creciente en la RPCh, de otro – en EEUU se iban a crear puestos de trabajo y precondiciones al crecimiento económico.

Las partes acordaron en aumentar la importación de productos agrarios y de portadores de energía de EEUU, lo mismo que determinaron las aéreas en las cuales iban a desarrollar la cooperación, incentivar inversiones mútuas y aspirar a crear un ambiente de negocio justo y competitivo. Al mismo tiempo fué decidido continuar consultas cumbre acerca de cuestiones económicas y comerciales - no hay consultas análogas entre EEUU y otros países.

Ha aparecido la sensación de que la guerra comercial como mínimo se aplaza. Pero he allí viene “un agudacimiento de verano” tras de unas cuantas declaracioes del presidente americano. Por más señas, según la información de The Wall Street Journal, ha dicho, que planea prohibir las compañías chinas  a investir en empresas tecnológicas en Estados Unidos, lo mismo que bloquear exportaciónes adicionales de tecnologías de EEUU a China.

Y aquí surge una pregunta lógica y natural: ¿si las acciones de la parte americana están determinadas solamente por motivos económicos? ¿Si no tendría ganas de debilizar el competidor creciente en la esfera de altas tecnologías por métodos antieonómicos?

En 2015 el gobierno de la RPCh elaboró la estrategia de desarrollo de la industria “Made in  China 2025 (MIC2025)”, que se preveía la prioridad del desarrollo de producciones con alto valor añadido en la esfera de altas tecnologías. Incluyen el aumento de producción de piezas, componentes y unidades en la rama aeroespacial, de telecomunicaciones, generación de energía e industria manifacturera, para alcanzar el aumento en 40% de  todas las mercancías, que se produzcan en la RPCh en 2020 y hasta 70% - en 2025.

“MIC2025” fué reconocida por el Consejo de Relaciones Internacionales de EEUU como “una amenaza a la supermacía de América”, porque pone a productores americanos en condiciones no competitivas. Se afirmaba, que la parte china parecía que iba a forzar compañías extranjeras a traspasar tecnologías a cambio de acceso al mercado de la RPCh y preservación de condiciones de la gestión de los negocios en el país.

Las explicaciones de la parte china de que “MIC2025” no es ninguna estrategia discriminatoria y no se propone el objetivo de desplazar a productores estadounidenses de ramas de altas tecnologías, de que China nunca se ha querido apropiar tecnologías, sino, al contrario, mira por cooperación con compañías americanas, pues las últimas poseen las tecnologías más avanzadas, que puedan contribuir al desarrollo de economía nacional sobre la base mutuamente ventajosa, - no las simplemente oyeron.

Parece que en EEUU han percibido mal los índices clave anunciados de “MIC2025” para la  sustitución de importaciones (40% y 70%). No son objetivos obligatorios, sino indicativos. Son puntos de referencia, que se usan para planificación estratégica por todos los países del mundo, incluyendo a los mismos estadounidenses (el programa “La infraestructura Nacional de Información” en los tiempos de la presidencia de Clinton o el programa del redoblamiento de exportaciones – en la presidencia de Obama).

Resumiendo, no es de sobra subrayar una vez más: la esencia de la respuesta china al endurecimiento del proteccionalismo estadounidense no se concluye en tan llamadas contramedidas, sino en la continuación de la política de transparencia y reformas. Lo más probable es que el alzamiento económico de China y las leyes de la economía de mercado van a poner todo en sus sitios.

En disputas con EEUU desde el principio la parte china ha estado de ánimo de compromiso, porque la elevación de aranceles en respuesta solamente desenrolla el mecanismo de escalación del conflicto comercial. China , basandose en su experiencia, (incluyendo la experiencia de sanciones económicas después de los acontecimientos en Tiananmen) sabe, que “la elevación de tasas”, introducción de contrasanciones, endurecimiento de la retórica, etc. – una cosa absolutamente sin perspectiva. Por sí a caso, aquí Rusia tiene algo que aprender de China.

 

La opinión del autor puede no coincidir con la posición de la Redacción.

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