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Viernes, 13 Octubre 2017 00:36

¿Se aproxima la competencia de EEUU y la RPCh en la Europa Central y Oriental? (evaluaciones de expertos occidentales)

Autor  Andrei Kádomtsev, polítologo

 

Ya no por premira vez suena la preocupación de  expertos europeos y estadounidenses referente al reforzamiento de las posiciones de China en los estados de la Europa Central y Oriental. En septiembre del año corriente  Mark Pfeiffer, ex-adjunto del consejero de seguridad nacional del presidente de EEUU George Bush- menor, señaló en la revista “The National Interest”, que “China aumentó considerablemente su potencia militar y económica (allí)”. Según el autor,”allí está en juego la región, criticamente importante, de la cual EEUU depende en términos del comercio y apoyo geopolítico y que es el freno, que nos aparta simultáneamnete de Rusia y China”(i), ¿Cuán serios son tales temores?

El analisis de la situación real y de publicaciones de otros expertos occidentales muestra, que el crecimiento de la actividad político-económica de China en la Europa Central y Oriental (ECO) en realidad entra en desacuerdo con el interés geopolítico y económico de los Estados Unidos. En este caso la iniciativa de Pekín, llamada “Un cinturón y una ruta” y presentada en los 2010, se considera por expertos occidentales como la amenaza geopolítica principal. Su objetivo, declarado oficialmente, es “la búsqueda, formación y promoción del nuevo modelo de cooperación internacional y desarrollo” a  base de los principios: “la ventaja para todos los participantes”. Sin embargo, según los datos del Instituto noruego de relaciones internacionales, en China ya pasan discursiones de peritos políticos concierne a las pioridades reales del proyecto.¿Cuales son : la economía (“como esto se presenta al Oeste”) o la realización de tareas de caracter político, en el campo de seguridad nacional, lo mismo que el aseguramiento de cambios, favorables para China en la esfera del derecho internacional? Se comunica, que unos cuantos “ expertos influentes chinos” etán convencidos de que la intención de cambiar el orden mundial existente, basado a principios de tal llamado “el concensus de Washington”, es el objetivo primordial a largo plazo de la iniciativa “Un cinturón y una ruta”(ii).

Además, a juicio de muchos observadores europeos y estadounidenses, la estrategia de  política exterior, escogida por Pekín en Europa, objetivamnete juega a la escisión de la UE. El Berlín oficial, en particular, comparte tal punto de vista. Interviniendo en París en septeimbre del año corriente, el jefe del MAE de la RFA Sigmar Gabriel dijo, que uno de los objetivos de proyectos inversionistas, que Pekín promociana en unos cuantos países de la Europa Meridional y Oriental, era socavar el concensus de política exterior entre los países-meimbros de la UE. El diplomático principal alemán recordó, en particular, como Grecia,  al recibir inversiones de muchos millones de parte de China, había bloqueado la resolución de la UE referente a las violaciones de los derechos humanos en la RPCh. Otro ejemplo  se hizo el cambio de la posición del Eurogrupo en cuanto la negativa de Pekín a reconocer la decisión de la Cámara permanente del tribunal arbitrial en La Haya, que no había confirmado la pertenencia a la RPCh de una serie de islas en litigio en el Mar de China Meridional. La causa de la suavición de la pocisión de la UE se hicieron demandas por parte de unos cuantos países-miembros, interesados en la captación de capitales chinos (iii).

En 2012 China comenzó a formar su esfera de influencia en Europa, al anunciar el programa de acción recíproca financiero-económica con sesqui-decena de países de la Europa Central y Oriental y Balcanes, conocido como “16+1” (iv). Las promesas de inversiones de mucho millardos suenan especial-y atractivamente para los países, donde están difundidos temores de sea hallarse  en la periferia de la agenda de la UE, sea encontrarse bajo la influencia dominante de tales sus miembros-líderes, como Alemania y, en menor medida, Francia. A juicio de expertos occidentales, la práctica real de la acción recíproca muestra, que  la fórmula “16+1” más bien es un formato conveniente para establecer vínculos bilaterales entre Pekín y los países de Europa, que China considera sea como “eslabón más debil” de la UE, sea como “paso secreto” para penetrar en la esfera de influencia del Eurogrupo. Los consorcios y compañías chinos, que a menudo tienen vínculos estrechos con el estado, tratan de “aplastar con su peso” a los sectores y nichos más perspectivos de mercado, lo mismo que trasladar el número máximo de especialistas y obreros del Celeste a los psíses-recipientes de sus inversiones. Tales son los temores de expertos occidentales.

Es notable, que hace apróximadamente diez años, el ministro de defensa de EEUU de aquel entonces Donald Rumsfeld practicaba táctica semejante – de manipulación de Europa por medio de la edificación de relaciones bilaterales “especiales” con unos cuantos estados de la ECO. Hoy día, a la luz del apoyo, que el inquilino  de la Casa Blanca de ahora ha expresado respecto a la “Iniciativa de tres mares” polaco-croata (v), en Europa crecen temores, si ya haya comenzado  “la carrera  etsdounidense-china por el liderazgo” en la liza de la retardación (y hasta del viraje  posible a 180 grados) del proceso de integración europea.

Mientras tanto, declaran oponentes de Donald Trump en Washington, el orden internacional actual, “creado por los Estados Unidos después del fin de la Segunda guerra mundial” , conviene a EEUU. Y los lazos estrechos de la solidaridad transatlántica son una de las bases del poderío global de los Estados Unidos. Así, señala Kori Schake, colaborador científico del Instituto Hoover, estos europeos “pegadizos” son no solamente los, que aseguran el mantenimiento del orden mundial, la delantera del cual lleva EEUU, sino elemento importante de su desarrollo y reforzamiento. “Vamos a necesitar su auyda en el enfrentamiento con los desafíos, que se vigorizan en el Próximo Oriente por parte de Rusia, lo mismo que con la China subidera (a condición, que pueda de veras hacerse una potencia mundial”).

Al fin, la política extetior de EEUU en la dirección europea ya sufre en sus carnes la presión de la competencia global creciente con China. A juicio de unos cuantos observadores estadounidenses, el reforzamiento de la competencia entre EEUU y China en Asia puede “automaticamente” forzar a Washington a reducir sus comprosimos europeos en el campo de seguridad. En este caso la debilitación de los lazos transatlánticos se hace practicamente inevitable. Y el rebajamiento del papel de los Estados Unidos en Europa, en general, y en sus regiones orientales, en particular, puede convertirse en realidad objetiva (vi).

Si consideremos la competencia estrictamente económica de Washington y Pekín, ya hace tiempo también ha adquirido carácter estratégico. El robustecimiento “incontrolado” ( según la terminología, usada por expertos occidentales)de China puede  socavar las posiciones económicas de EEUU en Eurasia – la región más importante para el business estadounidense - mediante el desaplazamiento directo de las compañías estadounidenses de los mercados europeos y asiáticos. A su juicio, su base va a ser “La Ruta de la Seda” – uno de los elementos de la estrategia “Un cinturón – una ruta”, proyecto multifacético, apto para poner a disposición de Pekín corredores  transcontinentales de transporte  de capacidad de tráfico casi ilimitada, que no dependen de la voluntad estratégica de Wasgungton.

El periódico francés “Liberación” indica que en Europa, además de la competencia estratégica chino-estadounidense, China trata de obtener el acceso a los mercados, know-how y tecnologías, proponiendose el objetivo de superar la primera potencia económica del mundo. El sueño sobre “el gran mercado chino”, materializado en el programa de “nuevas Rutas de la Seda”, promete nuevas oportunidades comerciales, que sirven de aliciente para compañías y estados, que no rara vez están dispuestos a la cooperación, sin cuidarse de las consecuencias negativas  potenciales a largo plazo (vii).

Prometiendo inversiones generosas en el Este de Europa, “China insiste tanto en el control sobre el capital, como en el control operativo”, - nos hace recordar Mark Pfeiffer, ya mencionado. Como resultado Pekín gana total control sobre la infraestructura, críticamnete importante, “lo que le da una palanca para ejercer influencia en la región, comparable solamente con la, que tenía Moscú en los tiempos de “la guerra fría”. “China se aprovecha del enfrentamiento geopolítico entre Rusia y EEUU para obtener como su propiedad y administrar las partes críticamente importantes de la infraestructura energética”. Esta táctica ya ha dado a China “un  cinturón energético”, que se extiende del MarBáltico hasta el Negro: las partes críticamente importantes de la infraestructura de Bulgaria, Czechia, Polonia, Rumania y Slovakia”  de hecho han pasado a administración de China (viii).

Crece el alarma en relación a la insistencia de inversionistas chinos en Bruselas también. A medidos de septiembre “Sueddeutsche Zeitung” de Alemania informó del documento, preparado por la Eurocomisión,  en unos cuantos puntos del cual se expresaron los temores, ligados “con inversiones directas del exterior”. Según la información de la edición alemana, se trata de, en pripmer turno, precisamente de los capitales chinos. Se comunica, que  Alemania, Francia e Italia, que se pronuncian por el endurecimiento de las reglas en esta esfera, expresan su mayor preocupación (ix). Aunque, la edición nota en la conclusión, muchos países de la UE consideran las firmas chinas como inversionistas deseables y no quieren asustarlas.

Para Rusia la región de la Europa Central y Oriental históricamente es una esfera del interés vitalmente importante. El reforzamiento potencial de la competencia entre Washington y Pekín presentaría un serio desafío a las posiciones de Moscú en la región. Sin embargo, Rusia obtendría nuevas oportunidades también: jugar el papel de intermediario-equilibrador en los asuntos europeos. Como nota la investigadora rusa Marina Busýguina, la oportunidad “para una vueta en la dinámica en las relaciones con el Eurogrupo” todavía existe, y “el pensameinto, de que hace falta buscar una salida del callejón, que se ha creado en las relaciones con Rusia sin el escenario de dura contención, está presente en las cabezas de las élites europeas” (x).

 

(1)  Traducción https://www.inopressa.ru/articulo/25Sep2017/nationalinteres/china.html

(2)  William A. Callahan, China’s Belt and Road Initiative and New Eurasian Order\Norwegian Institute of International Affairs, Policy Brief, 222016\https://brage.bibsys.no/xmlui/handle/11250/2401876

(3)  http://en.europeoline-magazine.eu/german-foreign-minister-warns-euagainst-divisive-chinese-tactics_574948.html

(4)   11 estados de la UE forman parte del grupo: Bulgaria, Croacia, Czechia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Rumania, Slovakia y Eslonia. Lo mismo que 5 países balcánicos: Albania, Bosnia y Herzegovina, Macedonia, Montenegro y Serbia.

(5)  La aspiración a ampliar y diversificar corredores de transporte y lazos económicos en la región entre los Mares Báltico y Negro está declarada como objetivo principal de “la Iniciativa”. Al mismo tiempo, ciertos observadores ven en esta iniciativa una nueva versión de la idea “Intermarium”, presentada por Jo. Pilsudski con el fin de no admitir el dominio de Rusia o Alemania en la ECO después de la Primera guerra mundial.

(6)  Responding to China’s Rise: US and EU Strategies\ Vinod K. Aggarwal, Sara A. Newland Ed., Switzerland, 2015.

(7)   https://www.inopressa.ru/article/27Sep2017/liberation/chine.html

(8)  https://www.inopressa.ru/article/25Ser2017/nationalinteres/china.html

(9)   https:inopressa.ru/article/14Sep2017/sueddeutsche/chinese.html

 

(10)http://carnegie.ru/commentary/73156

 

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